lunes, 27 de septiembre de 2010

Tenemos miedo, ¿de qué?

Es triste pero cierto. Hay una huelga general y el sentimiento más extendido es miedo.No lo entiendo.

El miércoles es un día para opinar, para decidir, para mojarse. Lo más importante no es cómo, pero sí que al menos cada uno actuemos acorde con nuestros principios.
He estado preguntado a muchos si harán huelga o irán a trabajar, y el que la balanza la inclinen hacia uno u otro lado depende en la mayoría de los casos de lo que diga la empresa o lo que haga la mayoría.
Los que van a trabajar tiene miedo de las represalias de los compañeros, trabajarán a puerta cerrada, sin que se note.
Los que hacen huelga tienen miedo de las medidas que la empresa pueda tomar indirectamente.

El miedo es enemigo de la libertad.
Renunciamos sin pensarlo a exponer y defender abiertamente nuestros principios.
Renunciamos, con eso, a nuestros principios.
Es más cómodo buscar una justificación para alegar que todo esto no va contigo.

Lo siento mucho, pero va con todos,nos guste o no.
Tenemos que opinar, en libertad, en conciencia, y lo más importante, actuar con coherencia.

Hay muchos  motivos para no parar el miércoles: se plantea tarde, está politizada (como todas), no van a dar marcha atrás, no la secundará mucha gente, no toda la reforma es mala, no cobras... y muchos muchos más motivos.
Sin embargo creo que es mucho peor callar. El que calla, otorga. Si dejamos que en nombre de las "necesidades del mercado" siga imperando la ley del dinero llegará el día en el que miraremos atrás y lamentaremos no haber exigido que hay otra forma de hacer las cosas.
Porque, que no nos engañen, la hay.Pero entonces los mercados no ganan tanto.Ojo,no he dicho que pierdan. He dicho que no ganan tanto.


Tal vez los ciudadanos deberíamos haber salido hace tiempo a la calle organizados y unidos a pedir como sociedad civil lo que como sociedad política se nos niega y no somos capaces de reclamar: un  mundo más igualitario y justo, con igualdad de oportunidades real, donde importe más el ser que el tener. Pero estamos demasiado cómodos en nuestros pequeños mundos para molestarnos en mirar hacia atrás, y, desgraciadamente, hacia adelante (¡el futuro!¿qué nos espera, de seguir así?), la pereza ideológica hace que sea más cómodo resignarse y justificar esta resignación.
Para pelear por pan hay que tener hambre.De seguir así llegará el día en el que pelearemos.

Ojalá encontremos la manera de hacernos oir antes de llegar a esto, una manera más útil y efectiva.

Entretanto, a día de hoy, al menos aún nos queda el recurso de la huelga para decir que no todo vale.
Por eso yo, el miércoles, pararé.




2 comentarios:

Inconexo dijo...

Los mercados ya han hecho su presión.

Zapatero, el presidente que prometió que la crisis no la pagarían los humildes, los que no tienen culpa, el que prometió durante años que el despido no se abarataría, llegó un día y cambió radicalmente su política ante el ataque de los mercados.

Ahora es el momento en el que los trabajadores tenemos algo que decir. Nosotros también podemos mandar. Porque si nosotros no trabajamos, los mercados no tienen nada que vender.

Yo no tengo miedo en decir que voy a la huelga, aunque es cierto que la gente no se quiere definir, y te sientes casi culpable cuando sacas el tema.

Manolinux dijo...

Me alegro de que al menos algunos lo tengamos claro.

Por flojera, voy a pegar un trozo del correo que he enviado a mis compañeros de curro:

El caso es que, como os he dicho, mañana me uniré a la huelga, pero me
gustaría expresar los motivos que me llevan a ello. Antes de empezar,
un resumen de algunos conceptos que a veces pueden resultar engañosos.

* Despido improcedente: Es aquel que se hace sin una causa objetiva en
el empleado o en la empresa. Se paga a 45 días por año trabajado.
* Despido procedente: Es aquel en el cual la empresa puede alegar que
necesita echarte. Por ejemplo si tiene pérdidas o no tiene un puesto
que tú puedas desempeñar. Se paga a 20 días por año.
* Despido disciplinario: Aquel en el que el empleado ha incumplido las
normas de la empresa o no ha hecho su trabajo. El trabajador se va sin
nada.
* Contrato de fomento del empleo: Fue una que nos colaron hace tiempo,
en el cual los menores de 30 años y las mujeres cobran 33 días por año
en caso de despido improcedente.

A modo resumen, estos son mis motivos:

* Desaparece el contrato con indemnización por despido improcedente de
45 días por año trabajado, y se impone el de 33 días por año.

* Se aumentan los supuestos para hacer despido procedente. Un caso
flagrante es que ya no hace falta que la empresa tenga pérdidas, basta
con que las prevea, y podéis imaginar lo ancho que es ese saco. Otro
caso casi peor es cuando la empresa no ya haya tenido pérdidas, sino
que se podrá despedir también procedentemente si tienen menos ingresos
que el curso pasado. Tened en cuenta que la empresa bien puede estirar
las cuentas para dar más o menos beneficios, o reducirlos comprando
cosas como, por ejemplo, un coche de empresa.

* Porque el estado subvencionará, a través del FOGASA, 8 días de la
indeminzación. Por tanto, el empresario tan sólo tendrá que pagar 12
días para poner a un tío en la calle, y el resto lo pondremos todos.

* Porque ha sido un giro del gobierno que hasta hace poco tenía a la
reforma como una de las líneas rojas, observad:
http://www.escolar.net/MT/archives/2010/09/abaratar-el-despido-de-entrada-no.html

* Porque la reforma se ha aprobado por decreto ley y fuera del diálogo social.

* Porque la crisis la han causado los mercados financieros. Los bancos
quebraron. Los gobiernos se endeudaron gastando burradas de dinero en
rescatarlos. Y luego la misma banca ha puesto de rodillas especulando
con ese dinero contra la misma deuda que ellos han creado. Quieren que
paguemos nosotros el pato que crearon ellos.

* Porque el problema de la crisis no es el mercado laboral, y por
tanto la reforma no va a solucionar nada. El problema de la crisis es
que cayó el motor de la construcción y no tenemos otro motor
económico.

* Porque sólo un homeópata pensaría que se va a generar más empleo
facilitando el despido.

* Porque los empresarios que promueven esto siguen siguen comprándose
ferraris (http://www.laprovincia.es/economia/2010/02/06/jubilacion-millonaria-presidente-bbva/284057.html),
repartiéndose primas millonarias
(http://www.forumlibertas.com/frontend/forumlibertas/noticia.php?id_noticia=13347&id_seccion=7)
y jubilándose con pensiones vitalicias de 80 millones de euros
(http://www.laprovincia.es/economia/2010/02/06/jubilacion-millonaria-presidente-bbva/284057.html).

* Porque los perjudicados por la reforma no son los sindicatos, somos
nosotros mismos.

* Porque si ahora callamos, sólo va a ser una más de tantas que nos van a meter.

* Porque las otras huelgas generales han triunfado, o al menos han
conseguido que las medidas se modifiquen algo.

* Por último, aunque me dejo muchas cosas en el tintero, porque
posiblemente se acabe aprobando igual, pero en el futuro no me sentiré
bien si no hice todo lo que estuvo en mi mano.