La belleza blanca y muda vino a sorprender un lunes que, como tantos otros, no prometía nada especial en Montillana...
... y Benalúa de las Villas:
Donde ante la que estaba cayendo y en contra de lo que el buen juicio aconsejaría algunos fueron a buscar refugio en la puerta de los culpables de (casi) todos los males... ¡los bancos!
Efectivamente debo vivir en el País de Nunca Jamás (o en Marte) para continuar creyendo en la bondad del ser humano a pesar de haber estudiado economía y trabajando en un banco.
3 comentarios:
Dios, eso no es un perro... eso es un caballo de carga... que bonito está todo!!!
Que tengais cuidaico!!!
Que bonito y que suerte teneis .Aqui lo unico que hay es un viento que te vuelas
La verdad es que yo estaba empezando a considerar la idea de volver a Granada a lomos del perro si seguía nevando de esa manera, jajaja!!
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